lunes, 21 de enero de 2013

" 5 ENFERMEDADES QUE PENSABAS EXTINTAS, ESTAN DE VUELTA "


Si pensabas que estas enfermedades estaban prácticamente desaparecidas, es probable que de nuevo muchas personas las contraigan debido a la resistencia que desarrollan los antibióticos. 


  Hace 100 años, las probabilidades de que murieras por una enfermedad contagiosa eran altas. Al pasar de los años, estas fueron erradicadas casi en su totalidad, pero debido al excesivo uso de antibióticos en la actualidad, estas enfermedades que pensábamos casi extintas o poco probables de contraer, están de regreso. 

Gonorrea

¿El sexo oral es responsable de la resistencia de la gonorrea a los medicamentos? ¿En realidad se utiliza preservativo durante una felación? El uso indiscriminado de antibióticos, ligado a la poca responsabilidad para prevenir enfermedades de transmisión sexual, han hecho resistente a la cepa de la gonorrea. Afortunadamente existe una solución que puede frenar este retroceso: el uso del condón. Además de prevenir enfermedades como el VIH, el preservativo te puede ahorrar una buena cantidad de dinero que, en caso de contagio, es necesario desembolsar: consultas médicas y la medicina pueden dejarte en bancarrota.

Toxoplasmosis

Si bien esta enfermedad continúa afectando a miles de personas en todo el mundo, su rápida expansión también es producto de la resistencia que los humanos hemos generado al parásito que la provoca, el protozoo Toxoplasma gondii. Usualmente se cree que la principal fuente de contagio de toxoplasmosis son los animales (en especial los gatos), pero se ha comprobado que también consumir verduras y frutas en mal estado y sucias pueden desencadenar la enfermedad.

Tuberculosis

Esta enfermedad evoca a los poetas del siglo XIX. Tras su erradicación en gran parte de los países desarrollados, la resistencia a los medicamentos y la globalización ha disparado de nuevo al bacilo de Koch, la bacteria que provoca la también llamada tisis. Recientemente un hombre se contagió de tuberculosis en la Bahía de Hudson, donde un viajero había llevado la Mycobacterium tuberculosis.

Rabia

Si la adquieres, en realidad son pocas las posibilidades de que sobrevivas. Son pocas las personas que lo han logrado. Aun siendo una enfermedad considerada como “vieja”, la ciencia no se ha empeñado en estudiarla a profundidad, ya que, según la OMS, solo se registran 55 mil muertes al año, lo que no da pie a que las instituciones investigadoras financien un proyecto para su estudio.

Enfermedad de Lyme

Las personas que la han adquirido pueden tener un proceso de ausencia de la memoria, incluso pueden llegar a olvidar su nombre. Se trata de una enfermedad causada por una bacteria llamada Borrelia burgdoferu, transmitida principalmente por garrapatas que han picado a ratas o venados con este virus. Se divide en 3 etapas. En las primeras dos se desarrollan síntomas meramente físicos, pero en la tercera se experimentan problemas del habla y movimiento muscular anormal. 

Fuente: Alternet

Nota: Escapa Por Tu Vida sólo publicó el artículo para que usted conozca qué enfermedades están de regreso, no obstante, no significa que esté de acuerdo con las alternativas que da el artículo sobre el uso de condón para prevenir la gonorrea ni otras enfermedades, recomendamos la abstinencia  y en otro caso, las relaciones sexuales dentro del matrimonio

lunes, 17 de diciembre de 2012

¿Qué es lo que pasará de acuerdo a las profecías del fin?

¿Qué es lo que pasará de acuerdo a las profecías del fin?


La Biblia tiene mucho que decir acerca del fin del mundo. Casi todos los libros de la Biblia contienen profecía respecto al final de los tiempos.

Hablar sobre todas estas profecías y organizarlas puede resultar difícil. Pero, he aquí un brevísimo sumario de lo que la Biblia declara que pasará al final de los tiempos.


1. El arrebatamiento.

Cristo se llevará del mundo a todos los creyentes “nacidos de nuevo” que son parte de la Iglesia.
La Iglesia son todos aquellos que han aceptado el regalo de la Salvación que ofrece Yeshúa (Jesucristo). La iglesia NO ES una institución religiosa.

Este evento a través del cual el Señor Jesús descenderá y nos tomará en el aire es conocido como el Arrebatamiento (1 Tesalonicenses 4:13-18; 1 Corintios 15:51)

2. Juicio ante el Tribunal de Cristo.

Estos creyentes serán recompensados por sus buenas obras y servicio realizado en la tierra, o perderán su recompensa por no haber hecho nada, habiendo tenido la oportunidad. Este juicio define las recompensas y las pérdidas, pues ya se trata de creyentes salvos (1 Corintios 3:11-15; 2 Corintios 5:10).

3. La aparición del Anticristo.

Una vez que la iglesia haya sido retirada, el anticristo (la bestia) vendrá con poder y firmará un tratado de paz (pacto) con Israel por siete años (Daniel 9:27). Este período de siete años es conocido como la Tribulación.
Durante la Tribulación, habrá guerras terribles, hambrunas, plagas y desastres naturales. Dios derramará toda Su ira contra el pecado, la vileza y la maldad. Los cuatro jinetes del Apocalipsis, los siete sellos, las siete trompetas y las copas de ira tendrán lugar durante la Tribulación.

4. La Gran Tribulación.

A la mitad de los 7 años, el anticristo romperá el pacto de paz con Israel y les hará la guerra. El anticristo se convertirá en la abominación desoladora y se hará una imagen de él mismo para ser adorada (Daniel 9:27; 2 Tesalonicenses 2:3-10). La segunda mitad de la tribulación es conocida como la Gran Tribulación y el "tiempo de angustia para Jacob".

5. Armagedón.

Al final de los siete años de Tribulación, el anticristo lanzará un ataque final sobre Jerusalén, culminando en la Batalla del Armagedón. Yeshúa (el Señor Jesucristo), regresará, destruirá al anticristo y sus ejércitos y los lanzará al lago de fuego (Apocalipsis 19:11-21). El Mesías (Cristo), entonces atará a Satanás en el abismo por 1000 años y gobernará Su reino terrenal por los siguientes 1000 años (Apocalipsis 20:1-6).

6. El Milenio.

Al final de los 1000 años, Satanás será soltado, derrotado nuevamente, y lanzado al lago de fuego y azufre por toda la eternidad (Apocalipsis 20:7-10).

7. El Juicio Final del Gran Trono Blanco.

Cristo juzgará a los incrédulos (Apocalipsis 20:10-15) echándolos a todos al lago de fuego. Entonces Cristo creará Nuevos Cielos y Nueva Tierra que será la morada eterna de los creyentes.
No habrá más pecado, ni dolor, o muerte. También, la Nueva Jerusalén descenderá del cielo (Apocalipsis 21:22).

jueves, 13 de diciembre de 2012

LA VIDA DE JESUS

Deseo de todo corazon que puedas conocer al Dios de lo imposible y de las grandes oportunidades, al Dios que me sustenta todos los dias , y me da aliento de vida, pero sobre todo quiero que conozcas a "Aquel" que puede transformar tu vida y llevarte por un camino hacia una vida plena, que el Señor te bendiga!

jueves, 29 de noviembre de 2012

"¿ES JESUS DIOS?"

El Alfa y Omega
Mientras que Juan el apóstol estaba en el exilio en la isla de Pasmos, Jesús le reveló a él en una visión los eventos que ocurrirían en el último día. En la visión, Juan describe la siguiente increíble escena: “¡Miren que viene en las nubes! Y todos lo verán con sus propios ojos, incluso quienes lo traspasaron…Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.”
Entonces ¿quién es esta Persona quien es llamada “el Alfa y la Omega,” “el Señor Dios,” “el Todopoderoso”? Se nos dice que él fue “traspasado.” Eso lo hace claro que el Alfa y Omega es Jesús. Él es el que fue traspasado en la cruz.
Juan, quien era más cercano a Jesús que ningún otro discípulo, ve la imagen de la Persona hablándole a él. Él escribe: “En medio de los candelabros estaba alguien semejante al Hijo del hombre…  Su cabellera lucía blanca como la lana, como la nieve; y sus ojos resplandecían como llama de fuego… Su rostro era como el sol cuando brilla en todo su esplendor.”(Apoc. 1:13, 14, 16b)
Es imposible comprender las emociones de Juan como él ve esta Persona brillante como el sol en todo su esplendor, con ojos como llamas de fuego. Él inmediatamente cayó como hombre muerto en frente del que él vio. Si este era Jesús, ¿Por qué Juan no le conoció? ¿Quizás él pensó que era un ángel? Vamos a escuchar las palabras de Juan. “Pero él, poniendo su mano derecha sobre mí, me dijo: No tengas miedo. Yo soy el Primero y el Último y el que vive. Estuve muerto, pero ahora vivo por los siglos de los siglos” (Apoc. 1:17).
Aquel hablándole a Juan se identifica al él mismo como, “el Primero y el Último,” una clara referencia a su eternidad. Y ya que solo Dios es eterno, esto debe ser Dios. Pero en la misma oración él le dice a Juan que él es “el que vive. Estuve muerto” Por lo tanto, sabemos que este no puede ser Dios el Padre porque el Padre nunca sufrió muerte como un hombre. “Luego vi un gran trono blanco y a alguien que estaba sentado en él. El que estaba sentado en el trono dijo…. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin.” (Apoc. 20:11; 21:5-6)
Es el Señor Jesucristo quien reina desde el gran trono blanco. Jesús ya le había dicho a sus discípulos que el sería el juez final de los hombres. Él prometió que aquellos quienes pongan su confianza en él serían salvos del juicio de pecado, pero aquellos quienes lo rechazaron serían juzgados.
Conclusión
Entonces Jesús clamaba ser  Dios, o el simplemente fue mal entendido. Tomemos otra mirada a las afirmaciones de Jesús y preguntemos: ¿Habría Jesús hecho tan radicales afirmaciones si él no era Dios?
  • Jesús usó el nombre de Dios para si mismo
  • Jesús se llamó a si mismo “Hijo de Hombre”
  • Jesús se llamó a si mismo “Hijo de Dios”
  • Jesús afirmaba perdonar pecados
  • Jesús afirmaba ser uno con Dios
  • Jesús afirmaba toda la autoridad
  • Jesús aceptó adoración
  • Jesús se llamó a si mismo “el Alfa y Omega”
Algunos podrían decir, “¿cómo podemos creer las afirmaciones de Jesús? ¿Qué prueba dejó él?” Tres días después de su crucifixión, sus discípulos afirmaban que lo vieron vivo. Si su historia fuera una farsa, habría muerto así como los romanos los hubieran sometido a las más horrendas torturas conocidas por el hombre. Pero su convicción y sinceridad dominó a Roma y cambió nuestro mundo (Ver “ Se levantó Jesús de entre los muertos?”) Lewis explica la razón para su convicción: “lo que esta más allá de todo espacio y tiempo, lo que es increado, eterno, entró en la naturaleza, descendió en Su propio universo, y se levantó de nuevo”[13]
Este brillante estudioso había pensado originalmente de Jesús como un mito, más como el hombre hizo dioses de la Antigua Grecia y Roma. Pero a medida que él empezó a ver la evidencia para Jesucristo, él se dio cuenta que los relatos del Nuevo Testamento de Jesucristo están basados sobre solidez, hechos históricos. Este antiguo escéptico concluyo su investigación de la evidencia de Jesucristo con estos pensamientos:
“Usted debe hacer su elección: o este hombre fue, y es, el Hijo de Dios: o bien un loco o algo peor… pero no nos deje salir con ninguna tontería condescendiente acerca de Él siendo un gran maestro humano. Él no nos ha dejado eso abierto para nosotros.”[14]
Lewis descubrió que una relación personal con Jesús le dio sentido a su vida, propósito y alegría que supera todos sus sueños. El nunca se arrepintió de su elección y se convirtió en un destacado vocero de Jesucristo. ¿Y usted? ¿Ha hecho su elección?

lunes, 12 de noviembre de 2012

" ¿QUE SIGNIFICA CREER? "

Algunas personas entienden la fe como un sentimiento religioso separado de la verdad objetiva de la revelación bíblica

 
La fe juega un papel fundamental en el cristianismo. En el Nuevo Testamento se nos enseña que “sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6). Y Pablo declara en Efesios 2:8-9 que somos salvos “por gracia, por medio de la fe
La fe es el medio instrumental por el que nos apropiamos de todas las bendiciones que Dios ofrece por gracia en el evangelio a través de la Persona y la obra de nuestro Señor Jesucristo.
Pero ¿qué significa creer? ¿En verdad creen todas las personas que dicen creer? No, realmente. La Biblia revela la sobria realidad de que muchos llegarán engañados a la presencia de Dios en el día del juicio pensando que eran creyentes sin serlo (ver Mateo 7:21-23; Juan 2:23-25; Santiago 2:19).

Algunas personas entienden la fe como un sentimiento religioso separado de la verdad objetiva de la revelación bíblica; éstos dicen creer, pero su fe no pasa de ser un sentimiento subjetivo del corazón.
Otros confunden la fe con credulidad; aceptan como verdadero un conjunto de presuposiciones, pero sin poseer evidencias objetivas y razonables que sustenten lo que creen.
También están los que confunden la fe con el optimismo, con una actitud mental positiva ante la vida; para estas personas el objeto de la fe no tiene la menor importancia, lo único que importa es creer; podríamos decir de ellos que tienen fe en la fe y, en última instancia, que tienen fe en sí mismos.

Pero la fe verdadera no es un sentimiento subjetivo del corazón, no es una creencia ciega, ni una actitud mental positiva o confianza en nuestras propias posibilidades.

La Biblia define la fe como “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1). La fe descansa en una revelación objetiva, habiendo sido persuadidos razonablemente de que esa revelación es confiable.

Así que la fe posee tres ingredientes esenciales: conocimiento, asentimiento y confianza. La verdadera fe descansa en lo que Dios ha revelado en las Escrituras teniendo la plena convicción de que lo que allí se revela es en verdad la Palabra de Dios.

Pero no basta con conocer y asentir; ahora debemos manifestar una confianza que lleva a la obediencia. No es lo mismo creer en Dios que creerle a Dios.

El que confía obedece, el que no obedece no confía. “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor pregunta Jesús en Lucas 6:46 y no hacéis lo que yo digo?“Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos(Juan 8:31).

martes, 17 de julio de 2012

"COGIDO EN SU PROPIA TRAMPA"



“Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres… ¿Por qué vosotros no me creéis?” Juan 8:36 y 46




Esta curiosa formación montañosa se halla en los montes de Wyoming, EE.UU. y se la llama Torre del diablo. Tal vez debe su nombre a la escabrosidad de sus escarpadas y peligrosas laderas, como figurando la maldad del diablo, quien procura atrapar al hombre y esclavizarlo bajo su voluntad.


Un joven llamado Harry Morris, fue presa del maligno. Era muy culto, bien parecido, y buen orador, y aunque hijo de una fiel cristiana, vino a ser el líder de un grupo de los llamados “librepensadores”, o sea ateos, quienes gozaban burlándose de Dios.


Cierto día hizo una elocuente charla en la que con mucha guasa ridiculizó a los cristianos y se mofó de Dios. Sus asiduos seguidores le ovacionaron calurosamente, por lo que se sentía muy satisfecho. Al salir se topó con un conocido suyo desde la infancia, un hombre de fe al que respetaba, reconociendo su integridad. En el rostro del anciano se veía el disgusto por lo que el joven dijera. Este trató de esquivarlo, mas él le detuvo, y le dijo muy serio:


—Querido Harry, Dios te ha dado una gran elocuencia y facilidad de atraerte a los demás. ¡Qué gran responsabilidad te acarreas, al conducirlos contra Dios! Deseo que Él perdone tu maldad. Mas recuerda esto: algún día puedes encontrarte en un gran peligro, cogido en la trampa. Entonces sentirás la mano de Dios sobre ti, y conocerás Su poder, pero tal vez ya sea tarde.


Estas palabras estremecieron su corazón, pero truncaron sólo momentáneamente su entusiasmo y orgullo, pues la humildad no era su fuerte. Seis meses más tarde iba alegremente a su trabajo, y más engreído de sí mismo que nunca. Se sentía con motivos para ello; el mismo director del banco le había felicitado por su buen logro. Era perfecto el sistema de seguridad de la cerradura que él había ideado para la cámara acorazada del establecimiento, a prueba de ladrones. De la misma sólo se hicieron dos llaves: una en poder del dueño del taller donde la fabricaron y la otra que le dieron a él, de modo que nadie más podía abrir tal puerta.


Cuando fue instalada la puerta, todos los empleados se apiñaron para ver la obra maestra, aunque nunca se les permitió ver el sistema de sus cerraduras. Harry, al cual se le veía engreído, pasó dentro de la cámara, y quiso comprobar si la puerta giraba sobre sus goznes sin chirriar; la impulsó suavemente, pero sin darse cuenta se cerró saltando los resortes de seguridad, quedando cerrado dentro, y sin poder abrir.




Harry se dio cuenta al momento que ¡estaba atrapado en su propia trampa! Nadie podría abrirle, excepto el dueño del taller, quien tenía la otra llave. ¿Se acordarían los empleados de esto, y le harían venir?


Pronto el horror hizo presa de él, estaba en una situación crítica; Harry se puso frenético: gritó, golpeó y arañó la puerta, pero en vano. Pensó estremecido si no moriría sofocado antes de que fuera sacado de allí. ¿Podría vivir lo suficiente para que el otro poseedor de la llave viniese a sacarle? Con espanto recordó las palabras que su amigo cristiano le dijera:


—Tal vez algún día te veas atrapado en una trampa. ¡Entonces sentirás la mano de Dios sobre ti y conocerás Su poder; pero tal vez ya sea tarde!


En su oscuro encierro se sintió frente a Dios y a su futuro. La mano divina había caído sobre él y le mostraba que Él existía y que era Juez en toda la tierra.


Sintió que el aire se hacía sofocante. Unos minutos más, y toda ayuda sería vana. Como un rayo de luz vino a su mente este pasaje: “Clamaron al Señor en sus angustias, y Él los libró de sus tribulaciones” (Salmo 107:6). Aunque dudaba si podría ahora invocar al Dios que había escarnecido, se dio cuenta que sólo podía clamar a Él aunque no mereciera Su clemencia. Ahora se daba cuenta que había un Dios, un cielo y un infierno.


Por primera vez en su vida se arrodilló con sincero arrepentimiento en su alma, ante el Dios de toda gracia, apoyando su cabeza en los fríos muros de acero, y pidió que si no iba a sobrevivir, que le perdonase todos sus pecados por medio del Señor Jesucristo.


Convencido e no salir de aquel trance con vida, pensó en su madre y en su dolor si él moría; sacó de su bolsillo un lápiz y un pedazo de papel y escribió lo mejor que pudo: “Dios te bendiga, querida mamá; he pedido a Dios que me perdone.” Presa del dolor, quedó inconsciente.


Cuando volvió a abrir sus ojos, todo le parecía irreal: estaba en su cama y su madre a su lado cogiéndole una mano, y sin apercibirse muy bien de lo que ocurría, oyó exclamar a ésta:


—Gracias, Dios mío, por haber salvado el alma de mi hijo, y también su vida.


Pronto se fue recuperando en su salud, y en su habitación fue dándose cuenta de lo que había sido su vida pasada, y ahora deseaba de verdad, dedicar a Dios la vida que le quedaba. Muchas veces se sirvió de su propia historia para traer a otros a los pies de Cristo.


Querido amigo, no ignoras que cada día se producen muertes súbitas y violentas. Las trampas de Satanás abundan por doquier, y nuestra vida está siempre en un hilo. ¿Estás preparado para la eternidad? Esta nos aguarda a todos. Y lo más solemne del caso, es que debemos ir al encuentro de Dios allá. ¿Estás realmente preparado para enfrentarte a Él?


Ahora Dios, “el cual quiere que todos los hombres sean salvos” está ofreciendo el perdón de los pecados por el Señor Jesús, quien murió en la cruz por nosotros, manifestando así la “gracia de Dios que trae salvación a todos los hombres” y por ello “manda a los hombres, que todos en todas partes, se arrepientan” (1 Timoteo 2:4; Tito 2:11; Hechos 17:30).


Por tanto, querido amigo, si aún no has lavado tus pecados en la preciosa sangre de Cristo, te pedimos que lo hagas de inmediato. ¡Mañana puede ser tarde!


“¿Cómo nosotros escaparíamos del castigo, si menospreciamos tan preciosa salvación?” (Hebreos 2.3) Pues “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16)